Saltar al contenido
El primer cargamento de microbios, largamente esperado. Empieza la conversión a producción ecológica.

Conversión a producción ecológica.

España es el mayor productor de vino ecológico del mundo, por lo que parece una decisión lógica la conversión a producción ecológica. Nuestro objetivo es obtener la certificación de la UE bajo la supervisión del Consejo Catalán de Producción Agraria Ecológica (CCPAE). Se requieren tres años para reconvertir un viñedo en ecológico, después de lo cual se puede utilizar el logotipo de la UE para productos ecológicos.

Muchos de los viñedos en Cataluña practican la agricultura orgánica, pero solo una fracción de ellos tienen certificación oficial, ya que el proceso se considera caro y complicado. Los viticultores locales no producen su propio vino, sino que venden las uvas que cultivan a la cooperativa local, con lo que las uvas se producen industrialmente para maximizar el rendimiento en kilogramos por hectárea. Las cooperativas vinícolas no suelen tener un sistema de pago que recompense la calidad y las características de las uvas, sino que pagan a los productores por kilo. La finca que hemos comprado ha sido cultivada por viticultores que utilizaban agentes químicos para optimizar los rendimientos, y el uso repetido de productos químicos durante muchos años ha agotado el suelo.

Cultivar vides ecológicamente es más caro, pero a cambio obtienes un sabor superior. La agricultura orgánica requiere una inspección y cuidado más frecuente del viñedo. Los pesticidas orgánicos no son tan efectivos como los químicos y el tratamiento debe comenzar al inicio de la temporada. Además, los tratamientos orgánicos no duran tanto tiempo y, por lo tanto, deben aplicarse a las vides con mayor frecuencia.

Estamos trabajando tan duro como podemos para restaurar el suelo a su estado original mediante la adición de microorganismos y nutrientes, como el nitrógeno, que se han lixiviado del suelo a lo largo de los años. Nos llevará años y será un proceso costoso, pero vale la pena el esfuerzo y es una deuda que tenemos con las generaciones futuras.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *